Este post es parte de la serie titulada: Economía y Sonido

Otros post de esta serie:

  1. El mundo laboral del diseño de sonido para video juegos
  2. 11 puntos para presentar un proyecto de sonido en convocatorias (Current)

Las posibilidades de participación se han ido ampliando con los años y cada vez son más las convocatorias, las llamadas, las posibilidades.

Aquí algunos puntos a tener en cuenta a la hora de organizarte:

  • Una agenda anual de convocatorias y festivales:

    Es un trabajo arduo pero vale la pena. Es mejor realizar un documento detallado (del tipo Word o Excel) que sólo guardar enlaces en una carpeta. En dicho documento es bueno tener el link a la página de la convocatoria, las fechas de apertura y cierre de la convocatoria, el año, el país donde se realiza, el tema – si es que lo tiene- ,  si tiene algún costo participar, el nombre del director o de alguien de la mesa directiva, un correo electrónico donde poder contactar, la forma de envío (online o por correo), requisitos extras.
    Cuantos más datos mejor. Esta lista cambia todos los años ya que pocas convocatorias se organizan de la misma manera y con los mismos patrocinios. Una vez que tenemos la lista es mucho más fácil saber en qué meses se abrirán convocatorias y poder revisar las que más nos interesan.


  • La clave está en elegir:

    La cantidad de nuevos concursos y festivales relacionados con las artes sonoras es cada vez mayor, los hay de todos los estilos. Por eso la clave está en elegir. Tratar de participar en la mayor cantidad de concursos/festivales no siempre es la mejor idea. Muchos de ellos imponen un tema o requieren de un proyecto a desarrollar que se amolde a las actividades/intereses del festival o del concurso – muchas veces esas actividades y/o intereses están relacionados con los patrocinadores-.
    Elegir de ante mano en qué concursos queremos participar, por qué, es fundamental para poder enviar el proyecto o la pieza adecuada.
    Si pretendemos participar en muchos festivales/concursos a la vez con obras nuevas es probable que no tengamos el tiempo suficiente para desarrollar la obra y/o el proyecto, incluso que no podamos presentarlo. Muchas veces pasa que al enterarnos de una convocatoria comenzamos a realizar un proyecto determinado con la temática de esa convocatoria, pero si no nos sabemos enfocar el proyecto puede ser un fracaso.
    Saber elegir nos hace preguntarnos qué es lo que queremos mostrar, qué habilidades queremos desarrollar, qué temáticas realmente nos interesan. ¿Vamos a hablar del rol de la mujer? ¿De la polución sonora? ¿Del agua? ¿De la música electrónica? ¿Del sonido 3D? ¿O será un tema totalmente abstracto? Las temáticas son infinitas y cada convocatoria suele tener la suya.
    La pregunta fundamental para mí es ¿Porqué nos adaptamos? ¿Porqué voy a comenzar una obra con tal temática? A veces ya tenemos una obra con esa temática o estamos pensando en desarrollarla y eso cambia nuestra organización frente a la convocatoria.
    Otra pregunta es ¿Porqué quiero participar de ese concurso/festival en particular? ¿Qué es lo que me incentiva?
    Muchas veces nos encontramos con la falsa necesidad de acumular festivales y concursos sin una meta definida, siempre hay que pensar que cuando participamos nos estamos comprometiendo a cumplir una serie de requisitos y esto a la larga nos puede perjudicar de diferentes maneras.
    Saber elegir nos da también un panorama de quiénes somos, qué es lo que queremos mostrar. Nos organiza y organiza los proyectos.


  • Ser auto-crítico:

     No todos los proyectos ni todas las obras tienen que participar en un concurso. Muchas veces se realizan obras para desarrollar una habilidad, aprender un software nuevo o por la simple necesidad de juego (ejercicio que permite desarrollar obras más complejas). Ser críticos de lo que vamos a presentar es fundamental.
    Presentar una obra a concurso también quiere decir presentarnos a nosotros, casi siempre hay un jurado,  si el festival o concurso está bien organizado ese jurado suele tener figuras interesantes que definen el concurso. Muchas veces presentarse a concurso es una buena manera para que una persona-curador en particular o una institución nos tenga en cuenta para comisiones y/o trabajos.


  • Escribir una biografía:

    Desarrollar una buena biografía no es tarea sencilla. Es un ejercicio de ensayo y error que casi siempre lleva años en pulirse y que siempre está en constante cambio. Todos las convocatorias requieren de un perfil biográfico, algunas veces más completo, otras más escueto. Realizar y revisar todos los años nuestra biografía es fundamental para tenerla actualizada, para que realmente nos represente y represente nuestro trabajo.
    Una biografía no sólo se compone de un listado de piezas o de datos acerca de estudios o país de nacimiento; las biografías contienen el perfil actual de un artista, es decir, no sólo lo que hizo sino lo que le interesa desarrollar en este momento.
    Tomarse el tiempo para escribir la biografía, revisarla, diseñarla es parte del trabajo anual de todo artista.  Una vez desarrollada la biografía debemos realizar un resumen de no más de 250 caracteres con espacios (una mini biografía o estracto). Siempre es bueno tener una biografía en inglés y otra en español.


  • Tener presencia en Internet:

    No es necesario tener una página web, incluso hay que ser cuidadosos si tenemos una página web, no descuidar su diseño, no dejarla abandonada tan sólo con un par de piezas y la biografía.
    La presencia en Internet es importante, pero más importante aún es tener una presencia actualizada en Internet.
    La presencia puede ser a través de una página de Internet o de un simple perfil de Facebook o Twitter u otras redes sociales como SoundClound, Mixclound, Bandcamp, etc. Si todavía no tienes una página de Internet y quieres tener una, mi consejo es que antes perfecciones cómo te ves y te ven en las redes sociales que más utilizas (no quieras tener mil redes sociales actualizadas – eso es casi imposible- elige las que más se relacionan con tu forma de mostrar el trabajo). Piensa en el diseño, en lo que quieres mostrar de tu trabajo, qué quieres resaltar y cómo quieres que se vea.
    La presencia en Internet suele ser muy importante en las convocatorias, es una forma sencilla de saber cómo son los participantes y ver más allá de la biografía y de la pieza o proyecto enviado. También es una forma sencilla de contacto.


  • Calidad de audio:

    La mayoría de los concursos requieren una escucha previa en MP3 y después requieren un archivo con una mayor calidad de audio. Tener las piezas siempre con la mejor calidad de audio y enviarlas con la mayor calidad  (si la convocatoria no especifica el formato) muchas veces es lo que define que uno quede o no seleccionado. En piezas surround siempre es bueno renderear una versión en estéreo, la mayoría de los concursos para multicanal requieren una versión en estéreo.


  • Presupuesto y plan de trabajo:

    Para presentar un proyecto realizar un presupuesto de ante mano siempre es buena idea. Es probable que si quieres presentarte a una convocatoria de proyectos debas presentar un presupuesto. Realizar un presupuesto detallado para la convocatoria y otro presupuesto detallado interno nos ayudará a llevar mejor los gatos. En el presupuesto interno apunta los gatos menores o cotidianos que influyen en el desarrollo del proyecto y que no podrás poner en el presupuesto de la convocatoria que suele ser general.
    Realizar un calendario/plan de trabajo de desarrollo del proyecto aunque la convocatoria no te lo requiera también es bueno; ésto hará que organices mejor tus tiempos y sepas cuánto tiempo te llevará realizar el proyecto y cumplir con las metas; además de planificar los requerimientos técnicos que necesitarás para el proyecto.


  • No abandones proyectos porque no llegas al cierre de la convocatoria:

    Un proyecto no puede sólo ser útil para presentarse en una convocatoria, si estás realizando un trabajo y tu meta es terminarlo: termínalo. Que no sea la convocatoria lo que estanque el proyecto. Existen muchas convocatorias y uno nunca sabe qué matices puede tomar el proyecto. Las convocatorias pueden ser una buena excusa para empezar un proyecto pero una vez comenzado el proyecto no debería depender de si somos aceptados o no.


  • Lee la letra chica del contrato:

    Cuando te inscribes a un concurso firmas un contrato de aceptación de las reglas del concurso en el mismo instante en que envías tu inscripción. Antes de inscribirte descarga las reglas y léelas detenidamente allí encontrarás tanto tus derechos como tus obligaciones al aceptar participar. La mayoría de las reglas son engorrosas tómate tu tiempo, busca siempre entender cómo serán tratados tus derechos sobre la obra y/o proyecto. Si no entiendes una apartado de las reglas pregunta, escribe al concurso y pide aclaración. Si no lees la letra chica del contrato puede suceder desde que les estés cediendo los derechos de la obras hasta que tengas que pagar tus gastos para presentarla y luego te reembolsen el dinero o que el premio/incentivo no sea como pensabas.


  • No es el dinero:

    Aunque te anuncien que pagarán tus gastos, que ganarás un premio, etc. participar de un concurso para ganar dinero no es una buena estrategia.
    La mayoría de los concursos no se comprometen a conceder pago alguno y si lo hacen es únicamente para gastos que requiera el proyecto o la exposición de la obra, las convocatorias no suelen contar con incentivos para el artista y si llegan a contar con ellos es probable que tengas que pagar los gastos extras como transporte, comida, estancia.
    La experiencia es lo que cuenta, la proyección de la obra, tener un lugar distinto para desarrollar una obra.
    Si se tiene esto en cuenta será más fácil elegir en dónde participar y tendremos en cuenta cuánto tiempo estamos dispuestos a dedicarle a la convocatoria.


  • Trámites generales:

    Siempre es importante tener en claro los trámites generales que requiere toda convocatoria. Desde tener el pasaporte al día, saber los impuestos y pago adicionales que se necesitan hacer para participar, tener en claro cómo registrar los derechos de autor (o si es en Creative Commons estar al tanto de cómo funcionan dichos derechos en el país donde se presenta la convocatoria), tener en claro cómo se presentan las cuentas y los gastos (bancos, impuestos fiscales, facturas, etc) La mayoría de las convocatorias grandes requieren presentar comprobantes fiscales y muchas veces el pago por derechos de autor, transmisión, etc requiere tener registrada la obra.

Estos son algunos puntos que me parecen importantes resaltar porque los considero fundamentales para una mejor organización y distribución del tiempo y las tareas.
Presentarse en concursos y convocatorias suele ser una tarea tediosa y muchas veces frustrante, el éxito depende de la forma en que encaramos cada convocatoria y las metas propuestas para cada proyecto.