Llevo un rato escuchando el podcast de El silencio no existe, así como otros proyectos Voladora Radio.
Esta pieza me parece un buen experimento sonoro. Creo que con sonidos que parecen simples o unos pocos ostinatos es posible crear producciones maravillosas, como esta.
Por cierto, yo tengo un blog donde he publicado algunos de los experimentos sonoros y radioartes que he producido.
Quién conoce el ritmo sincopado de tu corazón, conoce también la capacidad de tus oídos para enfocarse. Virtudes ambas que te hacen diferir del mundo, que sólo sabe seguir un ritmo, y sólo sabe escuchar generalidades. Me has descubierto una música que ignoraba.