Este post es parte de la serie ¿Cómo escuchas lo que escuchas?

Otros post de esta serie:

  1. ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (parte I)
  2. ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (II)
  3. ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (III) (Este post)
  4. ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (IV)
  5. ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (V)

[dropcap letter=”E” shape=”square”]

n el artículo anterior ¿Cómo escuchas lo que escuchas? (II) me comprometí a develarle el misterio acerca de la calidad de audio.

Pero comencemos con un poco de música:

[/dropcap]

[youtube id=”xum6ULWbIX0″ width=”600″ height=”350″]

La historia acerca de la calidad de audio se remonta a los años 30 con los primeros magnetófonos realizados en Alemania. Sin embargo es en el año 1948 es cuando el concepto de alta definición de audio (HI-FI) cambiará por completo las formas de escucha.

Esta historia tiene como protagonistas a uno de los artistas con más grabaciones vendidas del siglo XX, Harry Lillis (más conocido como Bing Crosby), a la empresa norteamericana Ampex y al ingeniero de audio Jack Mullin.

Una vez terminada la Segunda Guerra Mundial la recién fundada empresa de electrónica Ampex, de la mano de Jack Mullin, saca al mercado un rediseño de los magnetófonos alemanes AEG K4.

023_lo-escuchas3_AEG_Magnetophon_K4_1939

Durante los años de la guerra Jack Mullin había sido designado para estudiar la radio alemana y los experimentos electrónicos de los alemanes, una vez terminada la guerra y de regreso a Estados Unidos continuó sus trabajos con cintas de carrete abierto junto al cineasta Will Palmer, quien le brindó equipo técnico y la financiación para el proyecto de una nueva grabadora magnetofónica.

023_lo-escuchas4_jack-mullin

En mayo de 1946 Jack Mullin y Will Palmer realizaron una demostración de la nueva grabadora magnetofónica Ampex a los miembros de la asociación mundial de ingenieros en electrónica1 en los NBC estudios de San Francisco. La nueva tecnología sorprendió a los ingenieros y técnicos, algunos de los cuales dijeron, literalmente, que no podían creer que lo que estaban escuchando era una grabación de audio y no una actuación en directo.

Ese mismo año el productor técnico de Bing Crosby concertó una demostración del nuevo magnetófono para el cantante, su hermano y el manager. En esos años Bing Crosby estaba realizando un programa semanal en vivo para la cadena NBC Blue Network con el inconveniente que debía realizarlo dos veces; una transmisión para la Costa Este de Los Ángeles y otra transmisión tres horas más tarde para la Costa Oeste. La NBC se oponía a que Crosby grabara sus programas en discos vinilo de 16RPM2 por la baja calidad de audio.

Pero la NBC fue comprada por la American Broadcasting Company (ABC) en 1946 y le propuso a Crosby realizar un nuevo programa radiofónico llamado Philco Radio Time patrocinado por la empresa Philco. En el contrato con ABC Bing Crosby especificó que la empresa debía proporcionarle las instalaciones con las grabadoras de más alta fidelidad de audio de la época y para esto propuso un acuerdo con entre la radio y la compañía de Jack Mullin y Will Palmer para que el espectáculo se grabase con las grabadoras de cinta de carrete abierto Ampex. Así fue como Bing Crosby se convirtió en el agente exclusivo de ventas de las grabadoras Ampex.


Audio Philco Radio Time Enero de 29 de 1947

La compañía Ampex pasó a diseñar la primera grabadora de cinta de audio de alta fidelidad profesional de los Estados Unidos, el Modelo Ampex 200; el cual fue puesto en funcionamiento en todas las redes de radio en la primavera de 1948.

Una de las características principales del lanzamiento del Modelo Ampex 200 fue que en las publicidades comenzaron a utilizar para identificar las mejoras en el audio, en comparación a los vinilos y las primeras cintas magnetofónicas, el concepto de marketing de “Alta fidelidad” (HI- FI) que hasta ese momento era totalmente desconocido.

023_lo-escuchas5_anuncio-hifi

Muchas de las mejoras realizadas por Jack Mullin para el Modelo Ampex 200 se convirtieron en estándares de la industria de la grabación; hasta tal punto que cuando las compañías alemanas y suizas lograron entrar al mercado norteamericano e internacional con sus nuevas grabadoras magnetofónicas en 1950, las presiones internacionales para la comercialización hizo que tuviesen que adoptar la mayor parte de los parámetros técnicos (como la velocidad a la cual corría la cinta y el ancho de la cinta magnetofónica) establecidos por Mullin.

A partir de ese momento el concepto de “Alta Fidelidad” se extendería en el mercado tanto para describir los registros de sonido, es decir las grabaciones y la forma de grabación, como para identificar los equipos reproductores. Aunque el concepto de Alta Fidelidad fue en un principio una cuestión puramente de marketing, los consumidores se apropiaron del concepto y comenzaron a exigirle a la industria de la ingeniería en audio mejores estándares de grabación y reproducción otorgándole al concepto de Alta Fidelidad una interpretación muy clara: “La reproducción de un audio de alta precisión con respecto al sonido original de la grabación”

Así es como comienzan a surgir los primeros audiófilos: personas que prestan atención a las características técnicas tanto de la grabación como de la reproducción del sonido con el fin de obtener la máxima calidad y fidelidad de sonido.

A finales de la década de los 50 y comienzos de los 60, la entrada al mercado de los sistemas estéreo incrementa las mejoras en la tecnología tanto del equipo de grabación como reproducción de audio a tal punto que ese período es considerado como “La edad de oro del Hi-Fi”.

Pero como usted amable lector se habrá dado cuenta aquí no termina la historia acerca de cómo escuchamos lo que escuchamos. Este es sólo el comienzo para entender y desentrañar cómo hemos ido modificando nuestras formas de escucha a través de la tecnología.

 

1Asociación mundial de ingenieros en electrónica hoy conocida como IEEE.
2El vinilo de 16 revoluciones por minuto fue un tipo de formato de grabación de baja velocidad creado con la idea de realizar registros sonoros que no llevasen música, como la grabación de libros. No tuvo mucho éxito en el mercado y en 1970 dejaron de fabricarse.

Este artículo fue publicado en el N°23 de la revista de música y arte sonoro Sul Ponticello, 2016.


Continúa leyendo la serie: