“En Japón, no fue hasta casi finales del siglo XIX (después de la penetración del pensamiento occidental) cuando se introdujo la palabra ‘artes’ en el sentido de ‘bellas artes’. Hasta entonces el ‘arte’ había sido solamente ‘ la forma de hacer las cosas’.”  Jacqueline Trywhitt

Para mí una de las partes fundamentales de aprender a editar audio es aprender a hablar el lenguaje.

La mayoría  de las personas que se apasionan por el mundo de la edición de audio, de la producción de contenidos sonoros, de la experimentación y creación con sonidos casi siempre comienzan por poner en práctica algunas herramientas de edición; a veces mediante la ayuda de pequeños cursos, o de otras personas que los guían en lo básico o a través de vídeo tutoriales. Este método me parece muy bueno para dar los primeros pasos ya que quita el miedo de entrar al mundillo del audio y del sonido.

Sin embargo el audio, la ingeniería de audio es como comenzar ha hablar un idioma. Se pueden conocer algunas palabras, ejercitar la pronunciación de las frases más utilizadas pero para aprender un idioma se necesita leer en ese idioma, entender a profundidad cómo se componen las oraciones, la derivación de las palabras, los usos y costumbres de las frases; se necesita escribir, escuchar y repetir.

Aprender a editar audio es algo parecido, se necesita incorporar los conceptos y las herramientas básicas para tener bases sólidas a la hora de tomar decisiones frente al software, a las formas de grabación, al procesamiento del sonido. El conocimiento de los conceptos fundamentales nos hará entender cómo trabaja una estación de trabajo de audio digital, un plugin, una consola, una bocina, un micrófono, un interfaz de audio, etc.


¿Cuántas veces quisiste cambiar de software de edición pero no sabías a cuál cambiarte?


También nos ayudará para entender los manuales y poder decidir qué estación de trabajo utilizar según los requerimientos que necesitemos; así como qué equipo elegir, con qué herramientas trabajar según los resultados a los cuales queremos llegar.

Editar audio va mucho más allá de entender las herramientas básicas de un software de edición de audio, es necesario poder tener las herramientas para entender cualquier software de audio, no sólo el que ya tenemos instalado en nuestras computadoras o el que sabemos es el más recomendado.

La elección del software con el cual trabajemos tiene que pasar por nosotros, ya que es una herramienta fundamental y sus características modificarán nuestra forma de edición. Esa elección no puede estar supeditada a una recomendación o a que ese software ya lo hemos aprendido a manejar y nos queda cómodo; esa decisión debe estar fundamentada por nuestros conocimientos generales acerca de las cuestiones básicas de la ingeniería en audio.


¿Cuántas veces te diste cuenta de que quien estaba detrás del mostrador no tenía ni idea de lo que te estaba vendiendo?


Hoy en día un ingeniero en audio, un diseñador de sonido, una persona que trabaje con sonido y audio debe estar constantemente aprendiendo. Están cambiando  aceleradamente las tecnologías, las formas de producción de contenidos, los procesos y nosotros debemos estar preparados para el cambio. La única forma de estarlo es teniendo bases sólidas. Conocimientos básicos asegurados para poder entender cómo podemos sacar le mayor provecho durante la interacción con el usuario.

Cosas como saber la diferencia entre el concepto sonido y el concepto de audio derivan en el entendimiento de la calidad de grabación, las formas de edición y la tecnología utilizada.

Conocer los diversos análisis gráficos del sonido nos ayudará a entender y plantear nuestros propios procesos de edición.


¿Cuántas veces has leído la caja y el manual de tus auriculares, altoparlantes y/o  micrófonos sin entender las distintas gráficas o los aspectos técnicos?


Entender no sólo para qué sirven y cómo funcionan los ecualizadores, sino también saber acerca de su historia, sus formas de utilización a través de las distintas tecnologías de la época y cómo han ido evolucionando nos ayudará a elegir con mayor precisión el ecualizador correcto para nuestras necesidades. Lo mismo ocurre con un micrófono, con los audífonos, las bocinas, etc.

Entender la parte de la subjetividad perceptiva del sonido, el análisis acústico y nuestra percepción nos ayudará a escuchar de diferente forma, nos ayudará a entender el espacio, a imaginar los sonidos y poder recrear las sonoridades que buscamos, la sensación que buscamos en quien escucha.


¿Cuántas veces te preguntaste cómo lograr ese sonido en particular?


Para hablar un idioma no basta entender y pronunciar a la perfección una frase, es necesario entender qué hay detrás de ese lenguaje, cómo se construye.


¿Cuántas veces te preguntaste para qué sirven todos esos botones del plugin?


Si pretendemos transformar un simple acto de percepción como es la escucha/el sonido en una experiencia emotiva debemos saber utilizar las herramientas que tenemos a nuestra disposición de forma inteligente y creativa.

Aprender ha hablar el idioma entendiéndolo desde distintos ángulos; la historia, la práctica, la tecnología, la escucha.

Para emprender este camino son de mucha utilidad los manuales, la práctica, mucha práctica, el análisis de las formas de trabajo de otras personas, el listado de preguntas, el cuaderno pero sobre todas las cosas andar despacio pisando firme. Suele ocurrir que las personas se intimidan frente al audio, ante tanta tecnología, tanta terminología, tanta gráfica y tantas matemáticas y fórmulas; pero si uno va desgranando poco a poco ese conocimiento sin sobrecargarse, si se confía en el aprendizaje de bases sólidas, cualquier herramienta se vuelve una extensión de los oídos.

Lo digo desde mi propia experiencia comencé preguntándome qué era un conector Cannon, en la casa de un buen amigo dí mis primeros pasos con el Soundforce 6, más tarde hice la carrera en ingeniería en audio, practiqué y practiqué. No soy la mejor editora ni ingeniera, pero tengo las herramientas, tomo las decisiones, se lo que compro y cómo usarlo. Sé cuánto vale, cuánto debo pagar, puedo distinguir entre lo que me están vendiendo porque es lindo de algo que me venden porque es útil.

Después de 15 años trabajando con audio de diversas formas aprendí que la cantidad de años no dice absolutamente nada si uno no continúa ejercitando el oído, aprendiendo y revisando lo aprendido.

Algunas formas de hacer esto es leyendo los manuales (muchos de los participantes de los talleres estarán esbozando una sonrisa – porque la verdad soy muy pesada con eso-), escuchando y analizando el trabajo de otras personas, ejercitando, poniendo en práctica lo aprendido, compartiendo el conocimiento y poniéndolo en duda.

 

Taller Audio Principiantes La habilidad en el edición de audio