[dropcap letter=”L” shape=”square”]os plugins de audio son cosas delicadas. Se puede derrumbar todo un proyecto debido a un plugin que está funcionando mal, la memoria RAM de la computadora puede colapsar y que caiga todo en un abismo en tan sólo unos segundos.[/dropcap]

Me encuentro armando un tutorial acerca de plugins de audio, me dispongo a grabar mi voz para dicho tutorial y ante unas cuantas actualizaciones colapsa todo en una milésima de segundo. ( Aquí puedes ver todos los tutoriales)

Los plugins de audio son cosas delicadas, como los tatuajes.

Sin embargo es algo que está ahí, los utilizamos, nos obsesionamos con tener más y más y más. Las redes sociales explotan de noticias acerca de los últimos plugins lanzados al mercado, revistas enteras no cesan de imprimir artículos con ligas a bundles y bundles de plugnis gratuitos.

Busco la palabra “bundle” en el diccionario de inglés y me aparece la siguiente oración como ejemplo: “she’s a bundle of nerves” buen título para una canción de Elvis.

Los plugins de audio son como las entradas de los enchufes (contactos), los hay de todos los tamaños, formas, para todos los usos.

Cada marca de software de audio se ha empeñado en sacar al mercado su propia forma de plugin de audio, para complicarnos un poco más la vida, para tener de dónde elegir, para seguir siendo sus fieles discípulos. Tal es el número de plugins que hay que no alcanzan ya la combinación de números y letras para nombrarlos.

Antes los plugins de audio eran únicamente análogos. Ahora los hay digitales y análogos.

Con la era digital aumentó la posibilidad de tener más de un ecualizador, reverbs, etc. Esto derivó en una obsesión compleja. No tenemos un ecualizador, tenemos cinco distintos con la posibilidad de ampliarlos a veinte, ditintos modelos, colores, marcas y formas. Así es que cuando nos queremos dar cuenta tenemos 700 plugins instalados en nuestra computadora.

¡700!

¿Cómo hice para tener 700 plugins instalados en la computadora? ¿En qué momento se instalaron? ¿Cuándo perdí el control del asunto?

Los plugins de audio son algo delicado. Son complementos de software que añaden efectos y funciones de procesamiento de señal en aplicaciones de audio, tales como software de grabación y edición multipista o secuenciadores MIDI.

Un plugin es una aplicación de software que se relaciona con el software principal (en este caso nuestra estación de trabajo de audio digital) agregando una función nueva al software, es algo así cómo agregar hechizos a una varita mágica.

Esta aplicación adicional es ejecutada por la aplicación principal e interactúan por medio de la interfaz de programación de aplicaciones (API). A través de este conector el host envía datos de audio y MIDI al plugin, el plugin los procesa y los regresa a la aplicación principal.

Cada plugin de audio guarda su historia, como los tatuajes.

La historia del plugin análogo está íntimamente ligada a las válvulas, a las cintas de carrete abierto y a las placas, los gabinetes, etc. La historia de los plugins análogos está íntimamente ligada al espacio que ocupa un cuerpo.

EMT140 1971

La imagen que se muestra arriba es una unidad estéreo de reverberación marca EMT 140 con un peso aproximado 70 kilogramos; esta unidad de reverberación fue todo un adelanto tecnológico en los años 50’. Mediante una serie de placas y palancas permitía al ingeniero de sonido ajustar el tiempo de reverberación y tener mucho más control que el que tenía en una cámara de eco o de resonancia.

[youtube id=”HEmJpxCvp9M” width=”600″ height=”350″]

Sí, antes de este tipo de unidades de reverberación era común utilizar una cámara de eco o de resonancia1. Un espacio hueco utilizado para producir reverberaciones de sonido, para simular la acústica de diversos espacios.
Cuando comenzaron las grabaciones en estudios profesionales, estos tipos de lugares (como ocurre hoy en día) estaban construidos de manera que tanto los ruidos externos como los internos fuesen absorbidos por diversos materiales de absorción. No había forma de crear reflexiones de sonidos en ese tipo de espacios.

Es por eso que dentro de los estudios de grabación se crearon lugares como la cámara de resonancia, un espacio con paneles móviles dónde se colocaban micrófonos para grabar las reflexiones de sonidos simulando distintas reverberancias y ecos.

Este tipo de cámaras se utilizaban principalmente para la radio, la televisión y el cine. Por ejemplo para dar la impresión de que los actores se encontraban hablando dentro de una cueva, se grababa la voz de los actores y después se reproducía dicha grabación dentro de la cámara de resonancia.

Akustikforschung Dresden mbH, Dresden

Pensemos que todos los sonidos que oímos son una mezcla de la fuente del sonido, sus ecos y reverberaciones. El propósito de este tipo de cámaras era agregar color y profundidad al sonido original.

En los años 20’ con la aparición de los primeros micrófonos y los primeros alta voces se crearon las primeras cámaras de eco. El estudio de grabación Capitol al día de hoy cuenta con ocho cámaras de eco.

“Treinta pies por debajo de la Torre de Capitol de los estudios Capitol se encuentran las ocho cámaras de eco. Estas cámaras se han utilizado para crear algunas de las grabaciones más memorables de la historia moderna. Por su diseño cada cámara tiene una “personalidad”, se diferencian unas de otras por selección de altavoces, y la colocación de los micrófonos. Las cámaras trapezoidales fueron construidas en hormigón armado y diseñadas con techos inclinados para evitar superficies paralelas. Aproximadamente 2000 pies cúbicos ocupan las 8 cámaras; las cuales pueden proporcionar un período máximo de reverberación de 5 segundos, con un nivel medio de la señal del retraso de aproximadamente 3 a 3,5 segundos. Las cámaras ofrecen una curva de caída del sonido relativamente, y producen un tono de reverberación completamente natural 2”.

 
En 1958 el ingeniero de sonido Charlie Watkins diseña el Watkins Copicat, una unidad de eco para cinta de carrete abierto.

Watkins Copicat

El funcionamiento era más o menos sencillo; el dispositivo utilizaba una cinta de carrete abierto en bucle junto a una serie de cabezales de grabación y reproducción. Se grababa la señal de audio en la cinta de bucle y a medida que avanzaba la cinta, la señal que se acaba de grabar era reproducida por una serie de cabezales de reproducción montados en línea. Esta señal era nuevamente grabada y nuevamente reproducida produciendo un delay o eco en cascada, típicos de unidades de reverberación de cinta de carrete abierto de los años 60′.

El número de cabezales de reproducción determinaba el número de repeticiones y la distancia física entre cada cabezal de reproducción determinaba la relación de retraso entre cada repetición de la señal de audio (que por lo general era una fracción de un segundo).

[youtube id=”ANjz3_3gnbY” width=”600″ height=”350″]

A partir de 1973 hasta la introducción de los plugins digitales la empresa Roland fabrica varios modelos de unidades de eco de cinta magnética y máquinas efecto de reverberación de sonido.
La unidad de eco de cinta magnetofónica que tenía pocas repeticiones y un retardo muy corto entre cada repetición era conocida con el nombre de “slapback echo”. Este sonido es una de las características sonoras clave de los años 50’ y se puede escuchar en las grabaciones de Elvis Presley grabados con la compañía Sun Records .

[youtube id=”aNIFsmD_6BQ” width=”600″ height=”350″]

El recorrido es extenso, la historia de los plugins no es simple como no lo son ellos mismos.
La idea de poder modelar el sonido es apasionante a tal punto que hemos remplazado la unidad EMT 140 de 70 kilos por el mismo peso en plugins digitales.

La tecnología cambia pero pesa lo mismo.

Coleccionamos plugins como imprimimos tatuajes a nuestro cuerpo; una vez que se comienza es casi imposible detenerse.

Seguiremos realizando el recorrido por estas historias, mientras tanto me quedo desinstalando plugins, para hacer espacio para instalar otros.

Todo sigue siendo tal sólo una cuestión de espacio.
Come everybody and repeat after me…

 

1 No se debe confundir con la cámara de reverberación. Aunque funcionan de formas similares la cámara de reverberación es un espacio grande diseñado para reflejar la energía sonora, que se suele utilizar para realizar mediciones acústicas. Mientras que la cámara de eco o de resonancia es utilizada con fines de grabación de audio.

2 http://www.capitolstudios.com/studios/#echo-chambers

Ilustración de portada: Diseños tradicionales de tatuajes estadounidenses 1963.