¿Quién no se ha sentido bloqueado en algún momento? Navegando intempestivamente en diversas páginas en busca de…de algo.

¿Inspiración?

En un mundo que se despierta antes que uno, es muy difícil estar al 100% todos los días, ser creativo y atractivo toda la semana y el fin de semana también.

Las ideas no se agotan pero sí se bloquean.
Están ahí, uno sabe que están todas juntas allí, pero a veces es imposible alcanzarlas.

Cuando uno trabaja con el sonido sucede algo parecido a cuando uno escribe. No siempre se está componiendo para uno, no siempre la pieza es tan espacial como para dedicarle horas, semanas, meses.

Depende del trabajo, depende de la exigencia y depende también de los términos de entrega; del avance y los desafíos que se incorporan día a día.

Por las mañanas a veces me levanto y batallo con un audio (sea personal o de terceros) durante horas y al final del día me encuentro en el mismo punto de partida. La sensación es espantosa. Al día siguiente retomo la tarea y me vuelvo a encontrar con una pared blanca completamente maciza a la que es imposible traspasar con nada.

El tiempo apremia y hay que buscarle la vuelta.

Aquí algunos tips que hago en esos momentos en que todo parece estar estático menos el tiempo:

  • En primer lugar entender que nadie se ha quedado bloqueado para toda la vida.  

El bloqueo es momentáneo y suele ocurrir cuando algo no nos convence del todo, cuando hay algo no resuelto; ya sea que algo relacionado con el trabajo que estamos realizando o una situación externa.

Si es algo relacionado con el trabajo que estamos realizando; suele suceder que nuestro cerebro está buscándole la vuelta dando vueltas. Hay una información que no tiene, le falta claridad, algún dato se nos está pasando por alto.

En esta situación es bueno encarar el tema desde lo pequeño.

Papel y lápiz y escribir las ideas sueltas. Si es posible con diversos colores (a nuestro cerebro le gustan los colores)

Elegir tags para cada una de las ideas, palabras clave que representen las ideas.

 

  • La desconexión puede ayudar a pensar de forma creativa.

Indiscutiblemente estamos conectados, desconectar del lugar en el que estamos, salirnos; siempre es de gran ayuda. La idea es moverse. A mí me ayuda salir a regar las platas a otros salir a caminar, etc. Al parecer salir a caminar aumenta la concentración multifocal.

No lea, no mire. Concéntrese en los demás sentidos.

 

  • Capture las ideas de una manera diferente.

Casi siempre que uno se siente bloqueado, sabe que las ideas están allí pero es difícil establecer una conexión.

Un buen ejercicio es tratar de plasmar esas ideas de otra forma a la que estamos habituados, por ejemplo grabarlas en voz alta, escribirlas usando el papel de forma poco convencional (doblándolo todo o recortándolo), haciendo dibujos, etiquetando objetos que representen las ideas, etc.

Muchas veces tenemos la idea pero lo que la bloquea es determinado pensamientos preconcebidos.

Por ejemplo tengo que editar una voz femenina que susurra al oído; inmediatamente se me llena la cabeza de ideas convencionales que descarto de un tirón. Hay un prejuicio que no me deja ver una nueva forma de encarar el trabajo. Por ejemplo lograr una voz femenina a partir de una masculina – el resultado puede ser interesante-

 

  • La retroalimentación con otras personas.

Muchas veces uno tiene una idea pero sólo cuando es capaz de expresársela a otro la idea cobra forma y claridad. Esto ocurre porque la otra persona nos pregunta o pone cara de no entender y nuestro cerebro se esfuerza por desarrollar la idea de diversas formas. Busca nuevos formatos para la idea.

 

  • Piense en positivo.

Muchas veces ante el bloqueo nos ponemos autocríticos al extremo como si eso fuera a ayudarnos de alguna manera. Pero lo único que logramos es desconcentrarnos y cansarnos mentalmente.

La idea está ahí, sólo le tiene que dar un espacio para que se deje ver.

Las ideas son procesos complicados de pensamiento, no ganamos nada con presionar el proceso.

Las ideas toman tiempo.

 

  • Haga aunque después lo deseche.

Cuando nos ponemos en funcionamiento nuestro cerebro comienza a realizar procesos casi en automático que nos permiten despejarnos.

Muchas veces al hacer despertamos mini ideas que se relacionan con nuestra idea principal y que finalmente están relacionadas con el resultado final.

Es importante no pensar que estamos perdiendo el tiempo cuando algo no sale o no es lo que queremos.

Hacer y dejar descansar. Volver más tarde y mirar si cambió algo.

 

Por último diría yo restarle importancia. Las ideas van y vienen y aunque el mundo parece hoy en día estar juzgando nuestro trabajo todo el tiempo, la verdad es que estamos todos casi en la misma situación.

Lo importante es el proceso, aprender del proceso. Entender que sin el proceso de las cosas las cosas simplemente no son.

Es más importante quizás salir a caminar que la pieza finalmente terminada. Es más importante la lluvia que cae fuera que las palabras que estoy escribiendo ahora mismo.

Allá afuera, ahora hay un mundo de energías golpeando unas con otras. El rayo, el trueno, el agua, el viento, el olor a tierra mojada, la humedad.

Ninguna idea podrá contener jamás toda esa energía. Así que es mejor abrir la ventana y mojarse.

 

“El gran descubrimiento es que usted es la tensión y el sosiego” Witold Gombrowicz