This post is part of the series Habitando la Mente

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  2. Focalizar la mente.
  3. Los sonidos que hay mientras duermes (Current)
  4. Aquí y ahora.
  5. ¿Cómo estás?

[dropcap letter=”¿” shape=”square”]Alguna vez te has puesto a pensar en los sonidos que hay a tu alrededor mientras duermes?[/dropcap]

¿Cómo es el sonido de tu respiración? ¿Qué otros sonidos acompañan tus sueños o tus pesadillas?

¿Cómo es el paisaje sonoro que te rodea?

Es verdad, muchas veces nos quedamos despiertos hasta tarde y entonces nos damos cuenta de cómo cambia el paisaje sonoro, de cómo cambian la intensidad de los sonidos.
Ante esa situación es probable que también nosotros bajemos los decibelios de los sonidos que habitualmente realizamos. Caminamos más despacio, bajamos la voz, nos movemos sigilosamente, incluso si estamos solos, o por el contrario ante tanta soledad sonora tratamos de ocupar el espacio que ocupa el silencio con otros sonidos tan sólo para sentirnos acompañados.

Pero no me refiero a esa situación en la que somos conscientes de los sonidos que nos rodean y a su vez el medio ambiente es consciente de que estamos despiertos. Esa es una situación completamente diferente a los sonidos que nos rodean cuando dormimos.

Cuando dormimos nosotros somos sujetos pasivos dentro del paisaje sonoro, modificándolo y siendo parte de él como es habitual, pero parcialmente inconscientes de lo que sucede a nuestro alrededor.

Varias veces realicé la experiencia de colocar una grabadora encendida durante toda la noche para grabar los sonidos que me rodean mientras duermo, tengo varias horas de grabación de esos paisajes sonoros de por lo menos 7 horas de duración.

Debo confesar que pocas veces escuché las grabaciones enteras, no ya por la carga horaria que eso supone sino por cierta inquietud de detectar sonidos que me acompañan durante la noche y que no imagino que están allí.

Las veces que he realizado este ejercicio, que lleva su tiempo pero que recomiendo realizar, me encontré frente a una grata experiencia.  Por una parte la grabación está poblada de minúsculos sonidos que reconozco y otros tantos de los cuales no tengo idea de dónde provienen. Me he rebanado los sesos buscando su fuente de procedencia pero al ser sonidos tan minúsculos pasan casi totalmente desapercibidos durante mis horas diurnas. Sin embargo gracias a las grabaciones sé que están allí, que existen.

Comencemos analizando los sonidos que nos acompañan al ritual de sueño.
¿Cómo son esos sonidos?

Yo tengo necesidad de ciertos ruidos cuando duermo (no tanto un sonido como el de la televisión). Una vez entrada en la oscuridad, la más tranquila de las noches, la más silenciosa, para mí suele ser una de las más ruidosas.

Me gustan y duermo mejor en las noches de luna llena cuando la quietud nocturna en general se altera dando paso a todos los sonidos como si fuese de día. En mi caso esas noches los gallos cantan sin horario restringido, los perros se alteran, las demás personas se quedan despiertas por un tiempo más prolongado, se escuchan más autos. ¿Has notado cómo cambia el mundo sonoro con la luna?

¿Cómo son los últimos sonidos que escuchas antes de ir a acostarte?¿Cuáles son tus sonidos preferidos?¿Cómo influyen es tu forma de dormir?

Ahora veamos los sonidos que nos rodean una vez que estamos dormidos.
¿Cómo influye el paisaje sonoro que nos rodea en nuestro descanso?

Con esta pregunta no hago referencia a si descansamos bien o descansamos mal. A si dormimos lo suficiente o no. Esta pregunta va por otros caminos.

¿Cuántas veces te ha ocurrido encontrarte en pleno sueño con sonidos de la realidad? Suele ocurrir principalmente con los sonidos de las alarmas. ¿Cómo hacen esos sonidos para llegar tan lejos en nuestro subconsciente? ¿Cómo es posible que nuestro cerebro los asimile y nos cuente una historia onírica a través de ellos?

Pensemos también en los sonidos que emitimos mientras estamos dormidos. Somos capaces de hablar, nuestra respiración suele cambiar, emitimos pequeñas quejas, murmuramos.

Estos sonidos dicen mucho acerca del sendero que transitamos al dormir, un camino del que poco sabemos y del que tan sólo nos quedan ciertos dudables resquicios por la mañana. Esos sonidos que realizamos mientras dormimos son la única prueba que existe de nuestro paso por el universo onírico. ¿Por qué no grabarla y escucharla?

Ejercicio. En un papel escribir las siguientes preguntas y sus respectivas respuestas antes de ir a dormir:

  • ¿Cómo son los últimos sonidos que escuchas antes de ir a acostarse?
  • ¿Cuáles son tus preferidos?
  • Recuerda y describe con detalles, la sensación que te produce dormir con sonidos que no son los habituales. Por ejemplo si has salido de campamento ¿Recuerdas cómo era ese paisaje sonoro? O si has dormido en otra casa, o en un autobús, o un avión, etc. ¿Cómo te sentiste? ¿Qué sonidos vienen a tu memoria?
  • Pon cerca del lugar en el que duermes una grabadora y graba durante toda la noche. Por la mañana adelanta la grabación hasta la mitad de la cinta y escucha los sonidos que allí se producen. ¿Cómo son? ¿Cómo es el sonido de tu respiración mientras duermes? ¿Roncas? ¿Cómo es el sonido de tus ronquidos? ¿Hablas? Si duermes con otra persona ¿Qué sonidos realiza esa otra persona? (si puedes escucha la grabación con esa otra persona)

También ten en cuenta los sonidos que te rodean. Escucha el comienzo de la grabación, la mitad y el final y compara cómo cambia el paisaje sonoro a tu alrededor.


 

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