Este post es parte de la serie titulada: Habitando la Mente

Otros post de esta serie:

  1. Focalizar la mente.
  2. Los sonidos que hay mientras duermes
  3. Aquí y ahora. (Current)
  4. ¿Cómo estás?
  5. Sea siempre un observador
[dropcap letter=”E” shape=”square”]s difícil estar en el Aquí y ahora sin habitar también el pasado y el futuro. Tenemos una propensión a adelantarnos al futuro próximo como si lo pudiésemos prever o atajar.
Cargamos con una necesidad de tomar esas decisiones del futuro comparándolas con la mirada del pasado.[/dropcap]

Con el sonido, como con los demás fenómenos físicos que nos rodean, ocurre algo particular nunca están en el pasado ni pueden estarlo en el futuro sólo son posibles de percibir en el presente.
Incluso cuando esos fenómenos físicos son pensados de percibir en un futuro, la única forma que realmente tenemos de percibirlos es cuando ese futuro se torna nuestro presente. Lo mismo ocurre con el pasado, la memoria del hecho físico no recrea el hecho físico, es una memoria que guarda ciertos aspectos de la percepción de ese hecho físico a través de nuestros sentidos.

Parece confuso e intrincado el pensamiento, pero es de lo más simple. Únicamente podemos vivir en el tiempo PRESENTE y ese presente necesita de nuestra “presencia”.

¿Cómo estar presentes todo el tiempo?

Parece algo sencillo, sin embargo suele ser una de las cosas más confusas que nos ocurren en el día a día.

Quizás una de las respuestas sea: Entendiendo que hoy es hoy. No porque no haya un futuro o un pasado. Sino porque nosotros no somos las mismas personas hoy, que ayer, ni seremos los mismos mañana.

Es extraño lo que hace nuestro cerebro, engañándonos para que creamos que somos exactamente los mismos, cuando esto no es verdad ni a nivel molecular. Hoy  otras células son las que nos componen, otro oxígeno nos puebla, otros pelos han crecido, otra mirada, otras sensaciones son las que percibimos.

“Usted percibe el sonido de forma diferente todos los días”

No sólo porque el fenómeno físico no se repite exactamente igual, sino porque usted no lo percibe de igual manera con sus sentidos.

Quizás hoy se levantó con un oído más tapado que el otro, quizás se curó de ese resfrío, quizás hace más frío o está más húmedo que ayer y usted se siente raro.

El medio ambiente está en constante cambio y nosotros con él.

Por más que he escrito varios artículos titulados “Habitando la mente” quien escribe hoy, en este instante, es otra Sol. No es la misma, incluso podría asegurar que piensa diferente.

Por más que intento todos los días “estar” en el presente debo confesar que me cuesta muchísimo obviar el pasado y no adelantarme hacia el futuro. Trato de hacerlo únicamente en cuestiones prácticas, pero mi cabeza no deja de adelantarse.
Sin embargo trato de estar atenta a que no sea ella (mi cabeza) la que decida dónde está mi presencia. Trato de que mis sentidos sean los guías, principalmente porque son ellos los que finalmente “sienten” esa presencia.

Tengo un ejercicio simple que me gusta realizar cuando me siento confusa:

Anota con fecha y hora 10 sonidos que estés percibiendo en este instante:

29/4/2016

09:18am

  • Por la calle está pasando un auto muy despacio, se escucha el sonido del motor.
  • Un pájaro canta de forma rítmica, otro la contesta en la lejanía.
  • Otro auto pasa por la calle esta vez con un sonido más intenso y se detiene.
  • Las teclas de la computadora resuenan en la sala.
  • En la habitación de al lado alguien está resfriado e inspira con fuerza.
  • Un pájaro más cercano pía de forma aguda y se calla.
  • Un perro comienza a ladrar.
  • Alguien camina en el piso de arriba se sienten los pasos y mueve un mueble.
  • Al ladrido del perro anterior se le suman otros ladridos.
  • Me rasco instintivamente la cabeza se produce un ruido extraño, pequeño pero que de tan cercano parece grande.

 

¿Por qué este ejercicio?

Es lindo hacerlo anualmente, el año que viene miraré estas anotaciones. Aunque sea  la misma fecha (distinto año), la misma hora; mi situación habrá cambiado completamente. Incluso es posible que me olvide del ejercicio. No seré más la Sol que soy ahora, en este instante.
Si llego a encontrar la nota, puede ser el año que viene, o la semana que viene, o el mes que viene, incluso en unas horas, entenderé que lo que escribí es sólo un recuerdo, un instante que no podré volver a presenciar jamás.

Por ejemplo ahora son otros los sonidos:

09:26am

  • Una niña llora.
  • Pasan más autos en la calle.
  • Un señor grita.
  • El pájaro sigue cantando rítmicamente.
  • La persona que estaba en la otra habitación se ha ido.
  • Pasa un camión lleno de metal por la calle.
  • Pasa un auto chirriando las ruedas.
  • Yo me froto las manos y eso produce un sonido
  • Una señora habla en voz alta.
  • Un perro pequeño ladra.

¿Qué sonidos suceden en este instante alrededor tuyo?


 

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