Este post es parte de la serie titulada: Proceso: Ritual Radio

Otros post de esta serie:

  1. ¿Qué es Ritual Radio?
  2. Es sólo cuestión de perspectiva
  3. La finitud de los sonidos (Current)
  4. La intimidad de las reverberaciones
  5. Surcando las aguas del pitch

Por motivos de tiempo no he podido sentarme a escribir la entrada correspondiente al capítulo 2 de Ritual Radio.

Si estás leyendo estas líneas y no sabes qué es Ritual Radio en este enlace te comento un poco acerca del proyecto.
http://radio-arte.com/2016/03/05/ritual-radio-entrada-01/

Aunque 72hs pueden parecer mucho tiempo para la edición de un fragmento de audio tan pequeño, todavía no puedo acostumbrarme a esos ritmos, principalmente a separar el proceso de la realización de los sonidos, de los procesos de composición y de edición. En este proyecto todos esos procesos que suelo hacer por separado van todos juntos.

La verdad es que es otra forma totalmente distinta de pensar cada diseño de sonido para cada capítulo. Para poder enfrentar este cambio de perspectiva de trabajo decidí enfocarme en cada capítulo en una visión específica del sonido; es decir, decidí que cada capítulo resolviera sonoramente un tema muy específico.

En este capítulo 2 el tema principal que me sirvió de guía para elaborar los sonidos fue: “cómo un mismo sonido se transforma y cómo la parte final de un sonido (esa finitud) se puede utilizar como elemento narrativo sonoro”

La idea es más difícil de expresar con palabras adecuadas que de percibir a través de los oídos.

Aquí para escuchar el capítulo N°2 de Ritual Radio.

El capítulo comienza con un sonido grave de fondo al que se le adosa un loop rítmico también dentro de las frecuencias graves. Al sumar la voz a estos sonidos ocurría que dicha voz simplemente se opacaba por más ecualización que pudiese ponerle. Se me ocurrió adosarle un efecto de delay, pero al revés de cómo suelo trabajar ese efecto se me ocurrió esta vez prestarle más atención a la cola final del delay que al comienzo.

Esto es, los delay suelen tener más fuerza al comienzo de las palabras que en la cola de repetición. En este caso yo utilicé un delay de la marca Fabfilter Timeless 2 al que le puse un tiempo de delay de unos 40 mts para crear un efecto similar al del eco pero con presencia para resaltar las partes finales de la frase “ennegreciendo el cielo”

A su vez dupliqué la frase final (ennegreciendo el cielo) y la paneé hacia el costado izquierdo para resaltar aún más la frase, finalmente corté abruptamente el delay y llevé las tres voces a 0 db (la original-el delay y la frase paneada).

Esto me dio la posibilidad de cambiar el loop rítmico que se encontraba de fondo, simulando un decrescendo sin realizar realmente un decrescendo.

Otra situación similar se presentó al utilizar un sonido que logré realizar de fondo simulando el chirrido de las vías de un tren cuando el tren está frenando. Este sonido sintético que realicé a partir de un sintetizador, me gustó principalmente porque cambiaba levemente hacia un pitido constante. Pero había un problema, el sonido resultaba muy agudo y bastante largo por lo que se tornaba sumamente molesto si tan sólo lo dejaba de fondo frente a la voz del narrador.

No podía cortar el sonido, en este caso tenía que adaptar la narración al sonido. El sonido era lo importante. Por lo que decidí darle espacialidad, que las frases de la narración apareciesen por fragmentos hasta que se terminara el sonido por completo.

Es difícil prestar atención a los sonidos hasta que desaparecen, entender la importancia del decrescendo en las dinámicas de transición en el diseño de sonido.

En el ámbito de la música, en la notación musical, existen diversas palabras para significar la disminución de intensidad de un sonido.

El término italiano “al niente”significa hacia la nada; desvanecerse al silencio.
El término francés “diminuat”  significa literalmente disminuyendo.
Los términos italianos “perdedosi”, “morendo”, “stinguendo” indican una pérdida de volumen hacia el silencio.

Sin embargo todos estos términos están asociados a la intensidad del sonido y no a cómo éste evoluciona frente a la narración.

Insisto en la palabra finitud del sonido.

Aunque la sensación perceptiva puede ser muy parecida en uno y otro caso, la forma de entender e interpretar esos sonidos es completamente distinta entre un sonido musical y un efecto de sonido.

Cuando hablo de finitud del sonido no estoy refiriéndome a su intensidad sonora, me refiero a la evolución del sonido desde que empieza hasta que termina en dónde la variación de las intensidades del sonido forma parte del diseño de ese sonido en particular.

En la mayoría de los diseños de sonido se suele prestar atención al comienzo de un sonido; en la dinámica de transición de los sonidos el impulso de los sonidos entrantes suele opacar la transición de los sonidos salientes.

Esto está produciendo principalmente en los tráiler y los sonidos cinematográficos las famosas cadenas de “efectos cinematográficos” en donde pequeños sonidos de explosiones mecánicas/eléctricas se suceden una y otra vez. Dónde la función de “al niente” de los sonidos sólo está pensada en función del comienzo de la próxima explosión sonora.

Tanto en el ámbito de la música como en la lingüística el estudio de las transiciones de los sonidos es fundamental para entender cada uno de los lenguajes sonoros; también es un tema fundamental dentro del ámbito acústico.

Ángel Rodríguez en su libro “La dimensión sonora del lenguaje audiovisual” realiza una clasificación terminológica de las formas sonoras entorno al timbre y la intensidad del sonido; a éstas las clasifica según su contorno y su textura.

“Llamaremos contorno a todas las evoluciones de intensidad y tono que se producen a lo largo de un suceso sonoro concreto.

Llamaremos textura a todas las evoluciones del timbre que se producen a lo largo de un suceso sonoro concreto”

El contorno de cualquier suceso sonoro está compuesto por  tres etapas: el ataque, el cuerpo y la caída. En este caso yo sólo haré referencia al suceso de caída que es el más parecido al suceso llamado “al niente”en la música.

La caída de un suceso sonoro es la fase final y su característica esencial es que la energía del sonido parte del valor X y se extingue progresivamente hasta llegar al valor 0 en un tiempo determinado.

Me parece interesante adentrarnos en esta definición de caída en el ámbito del lenguaje sonoro, porque se encuentra sumamente relacionada con la percepción del efecto silencio y el valor expresivo que éste encierra.

Analizar cómo llegamos a éste efecto, cómo llegamos al silencio es sumamente importante para entender el desarrollo del sonido anterior. Sin tomar el silencio como una pausa sino como una continuación de las formas narrativas del sonido anterior.

Por esto es interesante analizar la finitud del sonido, no desde la perspectiva de intensidad sino desde la perspectiva de desarrollo y continuidad del relato.

 

Continúa leyendo la serie: