Este post es parte de la serie titulada: Conferencia Internacional sobre Tecnología de auriculares 2016

Otros post de esta serie:

  1. Me acostumbré a llevar los auriculares puestos (Current)
  2. Híbridos entre los auriculares y los altavoces
  3. Ayuda Auditiva

¿Por qué nos debería interesar -tanto a productores de radio como a artistas sonoros- una conferencia acerca de tecnología de auriculares?

Más de 300 millones de pares de auriculares se vendieron en 2015, y la gente está utilizando los auriculares en todas partes. La popularidad de los dispositivos inteligentes y portátiles ha impulsado la evolución de procesadores de bajo consumo y sensores que están permitiendo el aumento de los auriculares con características asociadas a teléfonos inteligentes.” cita de la página de la conferencia Internacional sobre tecnología de auriculares AES 2016

Del 24 al 26 de Agosto de 2016 se estará realizó la “Conferencia Internacional sobre Tecnología de auriculares 2016″ llevada a cabo por la Audio Engineering Society más conocida como AES.

La gente está cambiando su forma de escucha, no podemos seguir realizando piezas de radio arte, por poner un ejemplo, como si los cambios en la tecnología no nos afectaran. La radio se escucha diferente, la gente no escucha radio desde el dispositivo llamado radio, escucha una grabación, escucha con auriculares, escucha cuando quiere, escucha y pone pausa y sigue escuchando al día siguiente el mismo programa, escucha y repite, escucha desde bocinas minúsculas, escucha desde el teléfono móvil, a través de Bluetooth.

Digo radio como puedo hablar de las instalaciones de sonido en cualquier museo de cualquier parte del mundo, inmersas en cualquier festival.


La gente no escucha igual que antes.


Recuerdo que el año pasado en la inauguración de un gran festival dedicado a las artes sonoras, se podía acudir a diferentes espacios de un gran edificio donde se exponían diversas obras relacionadas con el sonido a la vez que se podía asistir a pequeñas performances en vivo. La experiencia fue abrumadora, no escuché absolutamente nada. Éramos hormigas, bebiendo cerveza, hablando y la mitad de nosotros tenía audífonos colgados del cuello, mientras que la otra mitad tenía audífonos sobre los oídos a esto se le sumaban los audífonos que estaban a nuestra disposición para escuchar cada una de las obras expuestas. Incluso había una obra que requería auriculares aislantes de ruido -protectores de ruido- (como los que se utilizan en las obras de construcción).

La inauguración de un festival dedicado a las artes sonoras se había convertido en una convención de auriculares sin proponérselo.

No fue el único lugar en el que me sucedió. Ayer en los pasillos de una radio convencional donde fui a dar una entrevista me llamó la atención que el 100% (no el 90% el 100%) del personal llevaba audífonos puestos mientras que la radio se podía escuchar desde diferentes bocinas ubicadas en diferente lugares del edificio. Me acerqué a tres personas y les pregunté qué estaban escuchando. Una de ellas estaba escuchando la misma radio pero con auriculares, la otra estaba editando sonido, la otra no estaba escuchando nada y me respondió:-

me acostumbré a llevar los auriculares puestos”

 ¿Cómo se escuchan nuestras piezas/obras/programas/música? ¿Cómo las escucha el usuario? ¿Cómo pensamos un sonido y de qué forma éste se reproduce? ¿En qué contexto? ¿Con qué dispositivos?

Las formas de escucha están en constante cambio. Éste cambio está siendo tan rápido que es imposible acostumbrarse a él. Nosotros como usuarios estamos confusos.

Apple quita el conector plug y cuando nos damos vuelta todos los dispositivos lo han cambiado también. No nos están dando lugar a pensar si esa es una mejor opción, las patentes se suceden y nosotros tan sólo nos acostumbramos.

Somos consumidores pasivos, somos realizadores pasivos.

Y eso no es lo peor además adaptamos nuestros trabajos sonoros a las lógicas de mercado sin cuestionarnos. Nos han querido vender que de lo tecnológico se ocupan sólo los técnicos y que la ingeniería es de los ingenieros. Pero finalmente ellos producen para el mercado y el mercado somos nosotros.

Como consumidores después nos encargamos de recordar la fidelidad de audio como quien recuerda un vinilo y decimos que los tiempos pasados eran mejor y recitamos a John Cage y su nueva música.

Pero como escribe Tim J. Anderson acerca de una crítica publicada en la revista High Fidelity en 1953 en dónde se hablaba de la nueva música sin que se mencionara en ningún momento una relación con el cambio tecnológico hacia la estereofonía y el Hi- Fi prominente en la época.

House of wax 1953

En abril de 1953 se estrena la película House of Wax una de las primeras películas en 3-D con sonido estereofónico protagonizada por Vincent Price y producidas por Warner Bros.

 

 

“No todos los miembros de la audiencia, músicos, compañías de grabación, etc. conscientemente se involucraron en la Alta Fidelidad (Hi-Fi) como una forma de exploración estética en búsqueda de nuevas posibilidades musicales. Los sistemas de bocinas estéreo como la grabación estereofónica y otros componentes del Hi-Fi  sólo fueron valorados por su habilidad para reflejar y representar las perspectivas de una sala de conciertos.

Tomando esto en consideración es interesante hacer notar que una vez instalado el sistema estéreo fue involucrado en otra y más fantástica discusión acerca de los posibles futuros musicales” Tim J. Anderson – Making Easy Listening: Material Culture and Postwar American Recording.

En el año 2016 ¿seguimos pensando que las nuevas tecnologías y formas de escucha no afectan nuestro trabajo sonoro? ¿Dónde está la nueva música si no se involucra con la tecnología? ¿Qué significado tiene el radio arte si el hecho artístico no toma en consideración las nuevas tecnologías de la escucha? ¿Dónde queda la experimentación?

En tiendo que muchos de los artistas experimentales y los nuevos procesos de experimentación puestos en práctica  están pasando por la conjunción del análisis de las nuevas tecnologías  (biotecnología, electroacústica, robótica, etc.) junto con medios convencionales; sin embargo muchas veces nos quedamos anclados en el proceso y no en la forma de consumo de esas nuevas obras.

¿Somos consumidores pasivos? ¿Somos realizadores pasivos?

Continúa leyendo la serie: