[dropcap letter=”R” shape=”square”]esulta que estoy cambiando de estación de audio digital. Cambiar de DAW1 es como mudarse, es un proceso engorroso, cansador y desordenado.[/dropcap]

Cada vez que emprendo esta mudanza virtual los inconvenientes y preguntas que se presentan son más o menos los mismos. Es una decisión difícil (hace poco vi un video acerca de la importancia de tomar decisiones difíciles y cómo encarar el asunto). Bueno, en este caso no me sirvió de nada todo mi conocimiento. No porque el video acerca de las decisiones no haya sido bueno, sino porque es imposible tomar una decisión frente a este tema de las estaciones de trabajo de audio digital. Las empresas han logrado complicar tanto el asunto que por más que uno se decida por uno u otro software eso no quiere decir absolutamente nada. Los software que uno terminará instalando estarán sujetos a otras decisiones que nada tienen que ver con nuestra primera gran decisión.

Como verán esta semana decidí complicarme la vida cambiando de estación de audio digital. El porqué de semejante decisión está avalado por varios pensamientos. El primero es que no me gusta quedarme atada a una marca, ni a una forma de edición de audio, ni a una forma de trabajo. El segundo es que la empresa del software que utilizaba se empeñó por realizar mejoras a secciones que no lo necesitaban y no en desarrollar soluciones a problemas del propio DAW y el tercero de estos pensamientos es que me gusta complicarme la vida de vez en cuando.

Así es como llego hoy a escribir este post, porque de repente al pasar por un cúmulo de pensamientos recordé una parte del sonido que despertó mi interés y mi admiración desde la primera vez que la estudié. El análisis acústico.

Me comprometo a no ser cansadora con metodologías que quizás al lector no interesado en la materia le aburran por completo. Sin embargo quisiera llamar su atención acerca de este tema, decirle que es un tema lindo, apasionante, que guarda su historia.

Colegio Nacional Mariano Moreno - 1915

Colegio Nacional Mariano Moreno – 1915

A la edad de 14 años mientras cursaba el tercer año del colegio secundario en el Colegio Nacional Mariano Moreno en Buenos Aires, tuve que tomar mi primer gran decisión: elegir una especialización. Podía elegir entre literatura (especialización por la que me habían anotado en ese colegio), biología o físico matemático. En contra de todo lo que se esperaba de mí, elegí la especialización físico matemático ¿Por qué? Principalmente porque los profesores supieron mostrarme un camino por mí inexplorado. Supieron mostrarme la física desde otra mirada. Agradezco infinitamente su pasión por enseñar, su paciencia, su entrega. Ese colegio y esas personas hicieron gran parte de la persona que soy, hicieron que el mundo y todo lo que encierra se viera de forma diferente.
En ese colegio me enseñaban cosas como éstas:

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Hagamos un poco de historia.

En 1566 poco después de que ocurriese el fenómeno celeste de Basilea2 el holandés Volcher Coiter3 publicó un libro dedicado por completo al oído donde señalaba el camino que siguen las ondas sonoras por el conducto auditivo. Sin embargo aunque se había desentrañado la forma en la que el sonido viaja por el oído poco se sabía acerca de la audición.

Una cosa es la transmisión del sonido dentro de nuestro oído y otra cosa es cómo oímos lo que oímos.

Se sabe que en 1885 el inventor LaMarcus Adna Thompson4 después de salir del registro de patentes con el certificado de haber patentado la montaña rusa, se detuvo en una librería y compró un ejemplar del libro “On the Sensations of Tone as a Physiological Basis for the Theory of Music5” un libro que causaba sensación por esa época; escrito por Hermann von Helmholtz más conocido por su apodo “Zazzy6”.

Cada órgano de los sentidos produce su peculiar sensación, el cual no puede ser excitado por medio de ningún otro; el ojo provee sensación de luz, el oído sensación de sonido, la piel sensación de tacto. Precisamente cuando el mismo rayo de sol que excita en el ojo sensaciones de luz choca con la piel y excita sus nervios, ellos son sentidos solamente como calor, no como luz. De la misma manera la vibración de cuerpos elásticos sentidos por el oído, pueden también ser sentidos por la piel, pero en tal caso producen solamente una vibrante y zumbona sensación, no sonido. La sensación de sonido es por esto una especie de reacción contra un estímulo externo, peculiar del oído, y excitable en ningún otro órgano del cuerpo y es completamente distintivo de la sensación de otro sentido (….) Nuestra primera ocupación será examinar cuántas clases de sensaciones puede generar el oído y cuáles diferencias en el medio externo de excitación o sonido, a estas diferencias de sensaciones7

“Zazzy” ideó un artefacto acústico conocido como resonador de Helmholtz que consiste en una esfera hueca de vidrio con un cuello tubular corto y abierto. Algo muy parecido a un silbato/ocarina o a una bola de adorno navideño como veíamos en el primer video.

Resonador Helmholtz

Resonador Helmholtz

El principio del resonador es simple y se puede reproducir soplando el borde de una botella. Cuando soplamos el borde de una botella excitamos la masa de aire que está en el interior de esa botella y podemos obtener una nota musical. Este fenómeno ocurre con cualquier botella. ¿Por qué? El sonido introducido mediante el soplido contiene un amplio margen de frecuencias, pero la botella produce resonancia a una cierta frecuencia. Es por esto que cuanto mayor es el vacío en el interior de la botella es más grave el sonido. Cuando soplamos el borde la botella, la oscilación del aire que se encuentra en el cuello de la botella provoca la compresión y descompresión del aire, esta compresión y descompresión está influenciada por la longitud del cuello de la botella y por el volumen/cavidad de la botella, estos dos aspectos son los encargados de dar lo que llamaremos la frecuencia de resonancia.

"Zazzy" con un resonador Helmholtz en su mano

“Zazzy” con un adorno navideño en su mano.

Soplando el borde de una botella “Zazzy” dedujo que los sonidos que habitualmente se encuentran a nuestro alrededor, sonidos complejos que abarcan muchas frecuencias como nuestro soplido, son el resultado de un conjunto organizado de sonidos más simples posibles de aislar y de escuchar con artefactos como los resonadores de Helmholtz o con una botella.

Más allá de haber justificado nuestra pasión por soplar botellas7 y hacer ruiditos, cosa que le agradecemos infinitamente, este descubrimiento también justifica otros aspectos de nuestra vida cotidiana; como por ejemplo esos espantosos paneles grises que se colocan en las salas de grabación de audio, conocidos como absorbentes acústicos y que proporcionan absorción acústica exclusivamente de determinadas frecuencias de sonido.

Radio frequency anechoic chamber HDR

Radio frequency anechoic chamber HDR

¿A qué voy yo con todo esto? Aunque el amable lector crea que me he ido por las ramas pronto verá que no es tan así.

Cuando nosotros nos ponemos a soplar botellas, solemos grabar el sonido que sale de ellas, afición no menos absurda que soplar las botellas. Cuando hacemos esto convertimos el sonido en una señal eléctrica, mediante el micrófono, que varía del mismo modo que la señal sonora original. Esta señal eléctrica a su vez la codificamos en un dibujo en forma de onda que contiene prácticamente toda la información de las vibraciones de ese sonido grabado. A este dibujo lo llamamos “oscilograma”.

Oscilograma

Oscilograma

El oscilograma es un dibujo basado en una función matemática que varía al transcurrir el tiempo y que es desglosable en una serie de frecuencias simples que superpuestas dan siempre como resultado la vibración del sonido original, es decir, el oscilograma vendría siendo el dibujo de lo que sucede dentro de la botella cuando soplamos.

El oscilograma es ese dibujo que vemos en nuestras estaciones de trabajo de audio digital con esos colores chillones, es la representación gráfica en forma de onda de todas las variaciones eléctricas que ha generado un micrófono al ser estimulado por cierto sonido durante un tiempo concreto. Estas variaciones se representan en dos coordenadas: la amplitud de onda en el eje vertical y el tiempo en el eje horizontal.

Bueno, todo este viaje surge a partir del mi encuentro con los coloridos oscilogramas de las estaciones de audio digital, uno de los principales factores, no el único, que determinan que decida por una u otra estación (aunque pueda cambiar los colores hay algunas estaciones de trabajo demasiado extravagantes para mi gusto).

Estar sentado frente a un software de audio durante un tiempo prolongado implica un cansancio visual muy grande que a veces las empresas pasan por alto y en vez de buscar colores más apropiados (sin que el usuario tenga que cambiarlos uno por uno) piensan que los colores chillones favorecen la distribución y la búsqueda de los audios en un proyecto.

Señores: es verdad que veces después de tantas horas nos perdemos entre el mar de audio, efectos y procesos, pero sabemos que si somos ordenados y metódicos a los audios los encontramos de alguna forma. ¿Por qué ustedes insisten en estas extravagantes combinaciones de colores?

Me mudé de DAW y fue como mudarme a la casa de Barbie.

Punto y aparte. Estaba por publicar este post y me encontré con este video, algo así como el fenómeno de Basilea pero en formato 2015. El famoso videojuego “Guitar Hero” pero en su versión soplando botellas, al parecer las botellas incorporan un micrófono para interpretar los soplidos y un sensor para detectar cuando chocan entre si, el juego se llama “Jug Hero” y fue diseñado por estudiantes de UC Berkeley School. ¿Qué tal? El ser  humano no tiene límites.

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1DAW: Estación de audio digital; es un software que se utiliza para la grabación, edición, mezcla y masterización de audios.

2Fenómeno de Basilea que se produjo en el cielo el 7 de agosto de 1566 en la ciudad de Basilea y fue descrito por

Fenómeno celeste de Basilea en 1566. Biblioteca Central de Zúrich.

Fenómeno celeste de Basilea en 1566. Biblioteca Central de Zúrich.

Samuel Coccius “En el momento de la salida del Sol se vieron en el aire muchas esferas negras que se desplazaban con gran rapidez y celeridad / y también volviéndose unas contra otras libraban disputa / tornándose algunas rojas y fogosas / y luego se consumieron y disolvieron”

3Volcher Coiter médico y naturalista holandés nacido en 1534.

4LaMarcus Adna Thompson inventor y hombre de negocios. Conocido por su trabajo en el  desarrollo de las montañas rusas,  algunas veces es llamado el padre de  los paseos de gravedad. Aunque él no inventó la montaña rusa a lo largo de su vida acumuló casi treinta patentes relacionadas con las tecnologías de la montaña rusa.

5On the Sensations of Tone as a Physiological Basis for the Theory of Music, primera publicación 1863, Hermann von Helmholtz.

6 Zazzy: ver el video aquí en este enlace donde el personaje Sheldon Cooper hace referencia a Hermann von Helmholtz. “Estos son Enrico Fermi, el Sr desmotivaciones, Edward Teller, Otto Frisch y Sexy/Cosita (Zazzy)….pensaba llamarlo Hermann von Helmholtz, pero es muy… Cosita (Zazzy)

7Existe un instrumento llamado Jug que es una jarra vacía  (generalmente de vidrio o gres) en la que se sopla para producir un sonido similar al tono de un trombón.