No siempre se habla de teatro y diseño de sonido, aunque desde siempre han estado relacionados.

Todo lo que aprendimos del diseño de sonido creció en el teatro, desde la acústica de la sala hasta los más inverosímiles efectos sonoros. Después mutaron a otros medios como la radio y la televisión. Pero todo tuvo su origen en el teatro.

Por eso es extraño cuando escucho hablar de una obra de teatro que ha mutado en pos del sonido y no al revés.


¿Cuántas veces hemos oído hablar de una puesta en escena teatral que requiere más sonidistas que actores?


En lo que estoy a punto de contar están involucrados grandes personajes del sonido y grandes actores.

El último proyecto de la compañía teatral inglesa Complicite fundada en 1983 por Annabel Arden, Fiona Gordon, Marcello Magni y Simon McBurney tiene como uno de los actores principales: el sonido.

Dirigida, escrita y protagonizada por quien es el actual director de la compañía Simon McBurney la obra promete ser un encuentro sin igual. Ya se estrenó en Londres y Brodway.

La peculiaridad de la obra radica en que los espectadores llevarán audífonos durante toda la historia y una cabeza Dummy será uno de los principales actores del drama.

La obra está basada en  “The Encounter:Amazon Beaming” un libro del autor rumano-americano Petru Popescu. El libro cuenta la historia del fotoperiodista Loren McIntyre que se dedicó a retratar Sudamérica para la revista National Geographic. El libro cuenta su encuentro con la comunidad aborigen de la amazonia Mayoruna en 1969. Loren McIntyre se perdió en medio de la selva por tratar de fotografiar a la tribu; y eso lo obligó a compartir una experiencia única en donde se mezcla la cosmogonía y la forma de vida de una sociedad completamente diferente a la suya.

McBurney ha estado durante 15 años tratando de contar esta historia de manera innovadora. La compañía de teatro Complicite se ha destacado por utilizar de forma diferente las diversas tecnologías para contar historias. McBurney encontró en el sonido binaural la forma de contar ésta historia.

El resultado es ciertamente poco convencional. Uno de los pocos objetos que aparecerán en escena es una cabeza binaural (Dummy), que McBurney utiliza hábilmente para comunicarse íntimamente con la audiencia, que percibe la obra mediante auriculares.

Así es como un susurro en el oído derecho de la cabeza será recibido por el oyente como si estuviese en el escenario. El actor también juega con varias voces – su propia voz, la del fotógrafo y la de otros personajes – para esto utiliza cinco micrófonos que están ecualizados de forma diferente para adaptarse a cada personalidad.

“Esta es una historia de la historia” McBurney

Quien ideó y acompañó todo el proceso de diseño de sonido de la obra es el diseñador de sonido experto en sonido binaural Gareth Fry quien trabajó en el sonido de diversas obras teatrales que fueron premiadas por su puesta en escena y su diseño de sonido.

“La tecnología binaural es una gran tecnología para contar historias y que llevará a la audiencia a lugares inusuales como la selva tropical del Amazonas y que hace que el público se coloque en el escenario junto al artista. Se crea esta maravillosa sensación de intimidad ” Gareth Fry

Foto: Sarah Ainslie -Gareth Fry

Foto: Sarah Ainslie -Gareth Fry

Aunque la utilización de sonidos binaurales para obras experimentales es conocida, un recurso inusual es explotado de Fry en esta puesta en escena; la grabación binaural del propio público asistente a la obra y la posterior reproducción de dicho audio que transforma el espacio por completo.

Los sonidos.

Uno de los mayores retos fue recrear el paisaje sonoro de la selva Amazónica. El equipo de Gareth Fry viajó a la amazonia y por una semana realizaron pequeñas expediciones para grabar cosas diferentes y obtener los sonidos de la selva en distintos momentos del día.

“Si se desea un sonido como el de la selva tropical del Amazonas como si usted estuviese allí; hay que saber que lo que se está tratando de representar es una idea del lugar – el calor, la claustrofobia, mosquitos, cosas por el estilo.” Gareth Fry

Incluso visitando la ubicación que se está tratando de recrear no garantiza de que se van a obtener todos los sonidos necesarios; por eso Gareth Fry y su equipo realizaron viajes adicionales a una par de lugares un poco menos exóticos para recoger sonidos que pudiesen utilizar en el diseño de sonido.

“Fui al Hospital de Londres y a la Escuela de Medicina Tropical, donde tienen algunas colonias de mosquitos de diferentes tipos.
Hay una escena en que el protagonista se encuentra rodeado de mosquitos. Éste tipo de tomas es algo muy difícil de conseguir en medio de la selva; la selva es un lugar muy ruidoso y aislar el sonido de los mosquitos es casi imposible. Así que fuimos a la Escuela de Medicina colocamos una tienda de campaña llena de mosquitos y pusimos la cabeza binaural en su interior.” Gareth Fry

Una de las dificultades que existe al trabajar con sonidos binaurales para realizar un diseño de sonido es que es muy difícil trabajar por capas, ya que existen muy pocos efectos de sonido grabados de forma binaural (por ejemplo los pasos de una multitud) por lo que para armar una mezcla es necesario que todos los efectos de sonido se graben por separado de forma binaural para poder incluirlos finalmente en la mezcla.

Equipo de sonido necesario para la puesta en escena:

 

Por otra parte se ha tenido que diseñar una infraestructura especial para 600 pares de auriculares más el cableado necesario que se adapta a cada uno de los teatros en los que se representa la obra. A esto se le suma la instalación de cables que se debe realizar previamente por debajo de los asientos del auditorio.

El equipo de Gareth Fry se compone de otros diseñadores de sonido ellos son: Helen Skiera, Ella Wahlstrom y el socio de Gareth, Pete Malkin.

Normalmente una obra de teatro requiere de un sonidista que ejecuta los sonidos para el espectáculo – la mezcla de los micrófonos, la música, los efectos sonoros, etc – pero ésta puesta en escena es tan compleja que para realizar esa tarea se requieren dos personas como mínimo.

Pensemos en el teatro como un ente que muta, cada presentación es diferente de la anterior, nunca se ejecuta la obra exactamente igual, en toda obra teatral juegan elementos de improvisación aunque exista un guion. Por esto el equipo de Gareth debe estar atento en todo momento a los cambios en la ejecución, la improvisación en escena por lo que Helen Skiera se ocupa de trabajar junto con Simon McBurney en los ensayos para ver qué puntos pueden variar de la obra.

 

Admiración por este trabajo..

Admiración por arriesgarse a repensar dos formas de comunicación desde un ángulo diferente, por arriesgase a más. A ocupar los espacios de forma diferente, a involucrar al espectador.

La sensación de presencia de una historia que ocurre en 1969, utilizando los sonidos y recurriendo a una de las formas de relato más antiguas: el teatro.

Ésta semana la obra The Encouter es noticia porque ha sido nominada al mejor diseño de sonido por los Evening Standard Theatre Awards